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Los clásicos proponen distinguir entre retórica y dialéctica, dos categorías que habitualmente se confunden en los medios. La retórica es el arte de persuadir que, alcanzada cierta intensidad, se vuelve elocuencia. En cambio, la dialéctica es la técnica de demostrar, de probar y discurrir. El retórico no tiene que probar nada, le basta –nada menos– convencer y, si es posible, seducir. El dialéctico sí debe probar y demostrar. El arte se vale de la retórica. La ciencia, de la dialéctica.

Formulada como un evento comercial con escasos precedentes, esta película logra sus objetivos a base de intuición, sagacidad y sentido del espectáculo. Así, tras once años construyendo un universo, Vengadores: Endgame puede considerarse libre de los defectos o carencias de las peores producciones Marvel, y logra superar en calidad a buena parte de las mejores.

Algunos eventos singulares y la campaña electoral han revuelto nuevamente el tema de la muerte digna. A la vez, han retornado sintagmas vulgares como una muerte de perro, una mala muerte, un lugar para caerse muerto.

El “universo cinematográfico compartido” más exitoso después de Marvel, el llamado “universo Warren”, regresa una vez más con una película de presupuesto modesto pero buena acogida entre la chavalería.

En La tentación de la inocencia, Pascal Bruckner nos recordaba que hay ciudadanía desde el momento en que los individuos aceptan suspender su punto de vista privado para, de ese modo, tomar en consideración el bien común. Con ello, acceden al espacio público en el que se interpelan de igual a igual. Por desgracia, como asimismo decía Bruckner, vivimos unos tiempos caracterizados por lo que el llama "rabiosa aspiración a la irresponsabilidad".

Telecinco ha adoptado la costumbre de traer a España sus éxitos cinematográficos italianos en forma de remakes españoles. El éxito español de Perfectos desconocidos (Álex de la Iglesia, 2017), uno de los ocho remakes (!) de Perfetti sconosciuti (Paolo Genovese, 2016) sin duda ha dado luz verde a esta versión patria de Smetto quando voglio (Sydney Sibilia, 2014).

The Aftermath, el título original, se refiere al escenario en el que transcurre la película, y que marca las vidas de los protagonistas: Alemania en los días posteriores al fin de la Segunda Guerra Mundial.

Ordenados en una magnífica edición de Carlos Pranger, estos artículos de Brenan completan el prisma desde el que nos observó este inglés viajero y sabio, que llegó a nuestro país en 1919, y que desde entonces, se empeñó en comprender los asuntos de España como un compatriota más.

En Francia suele aludirse a su territorio continental como el Hexágono: una figura geométrica regular, simétrica, equilibrada, propia del país donde Descartes inventó el racionalismo moderno. En realidad lo inventó en Alemania pero él era francés. Más aún: su razón es universal.

Es vox populi que Il Trovatore de Verdi necesita para su mejor puesta en pie, vocalmente hablando, el contar con al menos las cuatro mejores voces del mundo: tenor, soprano, mezzosoprano y barítono (la parte del bajo, Ferrando, es de menor importancia con respecto a las demás). Pero hay otras óperas verdianas a las que pueden extenderse esas exigencias.

El escenario que motiva esta magnífica lectura son los montes Cairngorms, una cordillera situada en las Tierras Altas orientales de Escocia. Esta cadena montañosa, convertida hoy en parque nacional, y en especial, su cumbre más famosa, el Cairn Gorm, son el destino en el cual Nan (Anna) Shepherd (1893-1981) reflexionó sobre lo que nos enseña la naturaleza cuando ésta determina nuestro nivel más íntimo de consciencia.

Tras la buena acogida de Estados Unidos de Japón, Peter Tieryas regresa a ese mundo distópico en el que ambientó su anterior novela, y nos regala una nueva dosis de aventura, acción y fantasía.

Es más que probable que, a la salida del cine, un montón de niños exclamen “¡Shazam!” para imitar al protagonista de la película, como hicieron otros infantes hace muchas, muchas décadas cuando el superhéroe, con el nombre de Capitán Marvel y en compañía de sus compañeros (la Familia Marvel), era todavía más popular que el mismísimo Superman.

Cementerio de animales es una de las novelas más populares y agobiantes de Stephen King, escritor al que, a estas alturas, ya no hay que presentar a nadie. El propio King ha confesado que la inspiración para su libro fue el relato La pata de mono (W. W. Jacobs, 1902), y destaca por el peso aplastante del fatalismo en la historia. Como en las peores pesadillas, el lector sabe que en la novela todo va a acabar de la peor manera, e incluso los personajes son avisados, pero la tragedia no da tregua ni permite la elecciones sensatas.

En uno de esos extraños giros profesionales que a veces ocurren, el actor británico Liam Neeson se especializó en un cine de acción muy concreto en 2008, a raíz del inesperado éxito de una modesta producción de Luc Besson: Venganza (Taken).

El título original de la película, Destination Wedding, se refiere a esa práctica cruel, consistente en invitar a los “seres queridos” a bodas que se celebran en el quinto pino y que incluyen todo de tipo de actividades irritantes.

Ron Perlman, con su físico, su voz y su carisma, es el 80% de esta película-vehículo para uno de los pocos actores que quedan con ese toque “de la vieja escuela”. Pensemos en Robert Mitchum, Lee Marvin o Charles Bronson. Es un gusto ver y escuchar a un intérprete que irradia experiencia y carácter, en lugar del acostumbrado guaperas blandurrio que suele ser el protagonista en la mayor parte de la producción cinematográfica actual.

La Revolución Francesa regresa a las pantallas con esta película que narra los decisivos hechos que se sucedieron entre la toma de la Bastilla y la ejecución de Luis XVI (Lauren Lafitte) en la guillotina (¡SPOILER!).

La ventaja de Beowulf sobre otros poemas épicos radica, en principio, en su musculosa mitología, mil y una veces adaptada al cine, la novela, la televisión o el cómic, por medio de versiones que van de lo más literal a lo más libre.

Las pintorescas cartas dirigidas por el presidente mexicano López Obrador al rey de España y al papa de Roma, han sido ya suficientemente comentadas. Lo mismo en cuanto a sus entretelas políticas: el mandatario quiere enmascarar con unos eventos de hace quinientos años las matanzas actuales que se dan entre compatriotas. Hace dos siglos que México es independiente y la responsabilidad por la situación de sus indígenas está en manos locales. Desde luego, siempre es tentador tratarse de igual a igual con reyes y papas, majestades y santidades, pero ese es el aspecto personal del asunto y ajeno a estas líneas.

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