"¿Por qué ha fracasado el liberalismo?", de Patrick J. Deneen

En los últimos años hemos sido testigos de numerosas citas electorales que han dado el triunfo a opciones comúnmente denominadas populistas, que proponen políticas alejadas del consenso actual.

No es posible dar una descripción de estas posiciones que sea válida para todos los que las sostienen, pero, por tomar un punto de referencia, podríamos decir que defienden reforzar la soberanía nacional frente a las consecuencias del proceso de globalización de las últimas décadas. La mayor parte de su ideario puede extraerse de esto.

Este fenómeno en no pocas ocasiones se ha visto, especialmente en los países anglosajones, como un rechazo del orden "liberal", esto es, el orden democrático constitucional generalizado en Occidente tras la Segunda Guerra Mundial. ¿Está acabado el "liberalismo", entendido de este modo? Patrick J. Deneen (1954- ), profesor de Ciencia Política en la Universidad de Notre Dame (Indiana, Estados Unidos), así lo defiende en esta polémica obra. Y lo más significativo: para él, no es algo que haya que lamentar. El liberalismo, declara, ha fracasado, y no debido a una amenaza externa, como a veces se proclama, sino al contrario: mediante su extensión hasta sus últimas consecuencias, que ha terminado por evidenciar sus contradicciones y su insostenibilidad.

No se puede resumir en unas pocas líneas un argumento complejo como el que presenta Deneen, pero en general puede decirse lo siguiente: Deneen interpreta el liberalismo como un proyecto ideológico dirigido a "liberar" al individuo de toda atadura o condicionamiento. Esto incluye, por supuesto, el rechazo a toda autoridad política no fundamentada en la voluntad de los ciudadanos, pero también la hostilidad hacia las religiones, las tradiciones, los lazos familiares y locales, etc. Es decir, el liberalismo vendría a ser un intento de reemplazar estas afinidades y lealtades naturales por otras que solo sean producto del libre acuerdo y convención de los individuos.

En una primera etapa, explica Deneen, este proceso se llevó a cabo en el ámbito político (primero en Inglaterra y Estados Unidos y luego en el resto de Europa), pero más tarde alcanzó al económico y en la actualidad se ha extendido a todos los ámbitos de la sociedad. Esta extensión es la que explica, a juicio de Deneen, la evolución del liberalismo de laissez-faire al intervencionismo: en la medida en la que se comprueba que el libre juego del mercado no logra "liberar" a los individuos (pues siguen condicionados por la familia, por el matrimonio, por la pobreza, por la educación, etc.), se hace necesario que el Estado intervenga para hacer efectiva esta libertad. De ahí proceden las grandes políticas sociales, el control estatal de la educación, la marginación de las creencias religiosas, la redefinición de la familia y la institución matrimonial... Todo ello, según Deneen, obedece a la misma lógica: suprimir todo obstáculo que impida la emancipación del individuo.

El problema fundamental de estas ideas, argumenta el autor, es que son precisamente esas "ataduras" las que definen a las personas y les permiten alcanzar sus fines al tiempo que se mantiene la armonía social. El ideal liberal parece ser, de acuerdo a este cuadro, una sociedad formada por individuos crecientemente desarraigados, pero esto, como muestra Deneen, no equivale en modo alguno a ningún progreso ni bienestar. Las promesas de un crecimiento económico perpetuo y de comodidades infinitas (que ya en nuestros días también están muy cuestionadas), aparte de no corresponder a la realidad, no logran evitar la sensación de impotencia y de alienación que la mayoría experimenta en este tipo de sociedad. Las consecuencias en el plano político son terribles y explican buena parte de la convulsión actual: la democracia se vuelve ilusoria en la medida en la que los ciudadanos advierten que hay procesos "imparables" (globalización, cambios culturales, etc.) que están fuera de su control. La dialéctica es imposible de sostener: por un lado, el individuo es soberano. Por otro, todo su entorno, incluso el más íntimo, se haya continuamente moldeado por fuerzas ajenas a él. No sorprende, por tanto, que uno de los mensajes estrella de los populistas sea el presentarse como la auténtica "voz" del pueblo.

En la parte final del libro, Deneen aborda algunas posibles soluciones para intentar desandar el desastroso camino andado. Propone una vuelta a lo local y una democracia de alcance territorial más limitado, con la idea de regenerar los lazos sociales y restablecer la que entiende como verdadera comunidad política.

Me atrevo a decir que esta obra representa el mayor desafío contra el sistema actual que se ha escrito en mucho tiempo, más que cualquier panfleto radical. Deneen no aboga por la revolución ni por un cambio violento, pero sí lanza un ataque calculado y bien fundamentado contra los males del presente y las que considera sus causas. Pese a la buena argumentación, podemos hacer algunos comentarios críticos al respecto. Para empezar, no es deseable dar al traste sin más con todos los logros de la sociedad moderna, que ha elevado el nivel de vida, la seguridad y la salud a unas cotas previamente desconocidas en la historia. Este progreso también puede defenderse incluso en el ámbito político: las democracias modernas, con todos sus defectos, tratan a las personas con más humanidad y respeto que los regímenes autoritarios, y propician una mayor división del poder. No es posible, entonces, condenar en bloque el liberalismo moderno, por grandes que sean sus fallos.

Evidentemente, muchos de los males denunciados por Deneen son ciertos, así como las causas que los han provocado. Sin embargo, al contrario de lo que él afirma, sí ha existido, al menos en Europa, una reflexión teórica sobre ellos y una búsqueda de alternativas compatibles con todo lo positivo del liberalismo. La obra de Wilhelm Röpke es paradigmática al respecto. Deneen se centra casi exclusivamente en el mundo anglosajón, sobre todo en los Estados Unidos, lo que le lleva a ignorar a los grandes pensadores europeos que ya abordaron esta problemática en el pasado, como es Röpke. Por ello, aunque su diagnóstico es persuasivo, creo que es necesaria mayor profundidad y elaboración para presentar una auténtica propuesta de "rectificación" del liberalismo, alejada por igual del complaciente consenso actual y del fanatismo revolucionario.

Sinopsis

Escrito antes de la victoria de Trump, o del Brexit, señala los síntomas de una crisis del orden liberal, que podría cuajar en alternativas peligrosas. El liberalismo ha fracasado... porque ha triunfado. Por eso, la solución a los males de nuestro tiempo no está en “más liberalismo”, aunque tampoco en una vuelta nostálgica al pasado. El New York Times o The Economist han puesto a Deneen en el centro de este debate porque dibuja en trazos certeros los fundamentos de la visión del hombre y de la sociedad propia de la filosofía liberal, su individualismo y su estatismo. Se abordan los problemas de la democracia liberal, pero también la crisis de las humanidades, el vigente paradigma tecnocrático y su impacto en la ecología, los retos de una economía injusta, etc., y algunas pautas para lograr un liberalismo genuino.

Patrick J. Deneen es profesor de Ciencia Política en la Universidad de Notre Dame (Indiana, USA), donde decidió incorporarse después de pasar por Georgetown y Princeton. Irlandés de origen, es un reconocido experto en la obra de Alexis de Tocqueville y un convencido defensor de la importancia de las artes liberales en la educación.

Copyright del artículo © Antonio Mesa León. Reservados todos los derechos.

Copyright de imágenes y sinopsis © Rialp. Reservados todos los derechos.

Antonio Mesa León

Antonio Mesa León (Sevilla, 1993). Graduado en Derecho y ADE (Universidad de Sevilla, 2016). Máster en Abogacía y LLM, IE Law School (Best Student Award y Dean´s List 2018).

www.linkedin.com/in/antonio-mesa-leon/

Sitio Web: elaprendizdecaton.blogspot.com.es/

Social Profiles

LinkedIn

Uso de las cookies

Si continúas con tu navegación sin modificar tus parámetros, aceptas la utilización de cookies o de tecnologías similares para acceder a los contenidos de esta web. Algunas cookies son necesarias para hacer accesible esta página web y su contenido. Otras cookies nos permiten analizar y medir las audiencias y el tráfico de la página web. Para más información, gestionar o modificar los parámetros, haz click aquí

Trestesauros500

  • Cómo veo mi muerte
    Escrito por
    Cómo veo mi muerte En la revista El Ciervo, me pidieron que escribiera un breve comentario acerca de cómo veo mi muerte. Se publicó en abril de 2007. Mi padre también escribió cómo veía él su muerte, pero no…
  • El vago estío
    Escrito por
    El vago estío Alguna vez mi colega Ortega y Gasset —escribía en su propio periódico unipersonal, El Espectador— calificó al estío de vago. Seguramente, por entonces la gente fina pasaba sus estíos. Hoy preferimos pasar los veranos. La…

logonegrociencia

Comfreak, CC

Trestesauros500

Vlynn, CC

  • Felina Caprino Mandrágora
    Escrito por
    Felina Caprino Mandrágora Remedios Varo no sólo es pintora. Su imaginación se desborda en sus cuadernos, manuscritos autógrafos llenos de anotaciones, con caligrafía legible y sin apenas enmiendas o tachaduras. Escritos de carácter privado, libres de ataduras, donde…

Cartelera

Cine clásico

logonegrofuturo2

Imagen © Richard Kingston (young rascal)

logonegrolibros

MystycArtDesign, CC

logonegromusica

Fradellafra, CC

  • Los grandes éxitos de Blondie
    Escrito por
    Los grandes éxitos de Blondie Las bandas neoyorquinas del curso del 76 nos brindaron muchas cosas distintas: Talking Heads nos dio art-rock; los Ramones nos liberaron a fondo empleando apenas tres acordes en temas de más de dos minutos y…
  • El compositor Wilhelm Kempff
    Escrito por
    El compositor Wilhelm Kempff La afición del pintor Ingres al violín, que tocaba a ratos perdidos, ha acuñado la expresión «violín de Ingres» para señalar la tarea secundaria que suele acompañar a la principal de determinados artistas. Rossini era…

logonegroecologia

Coffy, CC

etimologia

Las cookies facilitan la prestación de nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, usted acepta que utilizamos cookies.
De acuerdo