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Trestesauros500

Las distopías futuristas no tienen por qué seguir el modelo visual de Blade Runner o Mad Max. José Luis Cuerda utiliza un edificio de hormigón feísimo, un bosquecillo y unos fondos (evidentemente) falsos de Monument Valley para ofrecernos una sátira no muy sutil, pero sí divertida, absurda y poética del mundo actual. Bueno, del mundo en cualquier momento, en realidad.

Esta es una de esas películas que no te deja indiferente. O te atrapa o te molesta. Quizá porque esa es una de sus pretensiones. Y también porque mantiene una dureza en todos sus aspectos de la que nada se salva: no existe ningún bueno que pueda consolarnos de la maldad.

Esta comedia no es una película pensada para romper moldes o llamar la atención por transgresora, sino un producto dirigido al público que no busca nuevas sensaciones, sino pasar un rato de entretenimiento ligero y sin complicaciones.



En el siguiente artículo, el realizador Pedro Almodóvar reflexiona en torno lo que ha supuesto rodar un thriller tan oscuro e intenso como La piel que habito a estas alturas de su carrera.

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